INTRODUCCIÓN
Una enfermedad parasitaria o parasitosis es una enfermedad infecciosa causada por protozoos, vermes (cestodos, trematodos, nematodos)
o artrópodos. Las parasitosis son estudiadas por la parasitología. No
se consideran parasitosis las infecciones por hongos, bacterias o virus que,
tradicionalmente, han sido estudiados por la microbiología.
La
recogida de las heces requiere de una higiene íntima adecuada mediante la
limpieza de la zona perianal y de los genitales externos con agua y jabón. El
paciente debe orinar previamente a la defecación dado que las heces mezcladas
con orina no serán útiles para el estudio pues pueden estar contaminadas por
gérmenes del tracto urinario. El paciente deberá proceder a una nueva limpieza
íntima tras la micción y antes de proceder a la defecación. Existen diferentes
métodos para la recogida de muestras pero habitualmente al paciente se le
aconseja el uso de un recolector de heces de plástico estéril (de venta en farmacias)
que se coloca sobre el bidé o bien sobre un recipiente previamente
desinfectado. El paciente deberá evitar el uso de sus manos para no contaminar
la muestra por lo que deberá ayudarse mediante el uso de unos guantes de látex
o de una espátula para la recolección y deberá depositar la muestra en un recipiente
estéril específico para ello que será facilitado en el centro o en una
farmacia.
El
análisis de las heces consiste en la obtención de una muestra de heces procedentes del paciente que posteriormente será conservada en medios adecuados
y llevada a analizar en un laboratorio especializado en este tipo de estudios.
Búsqueda
de huevos y parásitos: se realiza mediante el uso de diferentes técnicas de
laboratorio, permite detectar la presencia de larvas y huevos en las heces y la
identificación del parásito.